viernes, 20 de agosto de 2010

PARA COMPONER EL MUNDO.


Se cuenta la historia de un muchacho al que se le hacía difícil la geografía. Por más que estudiaba, le costaba trabajo ubicar los continentes, las naciones y las capitales del mundo.
Un día, su padre, a fin de ayudarle, encontró un mapa del mundo en una revista. Arrancó la página y dijo:
—Mira lo que voy a hacer, hijo.
Con una tijera cortó la página en unos cincuenta pedazos, y le dijo al muchacho:
—Ahora quiero que compongas este mapa.
El padre salió, y regresó a los quince minutos. ¡Cual no sería su sorpresa al ver que su hijo había terminado de componer el mapa!
—¿Cómo pudiste terminarlo tan pronto? —le preguntó.
—La verdad es que fue fácil —contestó el hijo—. Recordé que al otro lado de esa página había el retrato de un hombre, así que para componer el mundo, sólo tenía que componer al hombre.
Aquel muchacho tenía razón, no sólo en sentido literal sino también en sentido figurado. Porque no hay duda de que el mundo está descompuesto moral y espiritualmente. Los interminables conflictos nacionales e internacionales nos tienen desmoralizados a todos. Las tensiones políticas en el medio oriente nos tienen los nervios de punta. Bien sabemos que un enfrentamiento bélico pudiera convertirse en la guerra más terrible que el mundo jamás haya visto. Los déficits económicos del mundo nos tienen consternados. Y por si todo eso fuera poco, la deplorable condición moral que impera en el mundo —la deshonestidad, la deslealtad, el descaro y el desenfreno en las pasiones y en los vicios— nos tiene a todos descontrolados. Es innegable que el mundo se encuentra en una condición deplorable. Está descompuesto por fuera y por dentro. ¿Acaso hay alguna forma de componerlo?
Sí, la hay. La forma está en la solución que halló el muchacho de la anécdota: para componer el mundo hay que componer al hombre. El mal no radica en la geografía ni en el medio ambiente sino en el género humano y en su herencia. El hombre heredó su naturaleza pecaminosa de su progenitor Adán. Fue por el pecado de Adán que comenzó a descomponerse el mundo. De ahí que ahora, para que se componga el mundo, es necesario que el hombre permita que Dios lo componga a él individualmente. Tiene que reconciliarse con Dios, pidiéndole perdón por el pecado que practica a raíz de haber heredado esa naturaleza pecaminosa.
Cuando nos reconciliamos con nuestro Creador, Él nos transforma a tal grado que nos hace una nueva creación. Nos compone desde adentro hacia afuera mediante un renacimiento espiritual. No comencemos por nuestro vecino; comencemos, más bien, por nosotros mismos. Invitemos a Jesucristo, el Hijo de Dios, a que tome posesión de nuestro ser. Él compone a todo el que le da la oportunidad de hacerlo.

BIBLIOGRAFIA:


- http://rigo-proyectodevida.blogspot.com

EL VALOR DE LA VIDA.



La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc.

PROYECTO DE VIDA.



El proyecto de vida es el modo como cada persona modela o intenta construir significaciones de su propia vida en un momento dado, así, los proyectos vitales son pensados desde la experiencia: Ser lo que nos gustaría ser y hacer es un proceso consiente que nace en cuanto la persona visualiza su vida pasada y futura en un ejercicio de autorreflexión sobre el sentido, el estilo y la calidad de vida que se desea.

Para la construcción del proyecto de vida se debe considerar:
- La conciencia de sí mismo que distingue del otro.
- La conciencia de la procedencia familiar y social.
- La aceptación del otro.
- La identidad y las atribuciones sociales.
- Las circunstancias sociales y culturales que tienen que ver con las posibilidades socio-económicas y valorativas.
Cuando se habla de trazar o definir el proyecto de vida, lo que se persigue fundamentalmente es:
- Lograr independencia y autonomía total como individuo.
- Forjar una filosofía propia de la vida.
- Conocerse a sí mismo.
- Jerarquizar necesidades y establecer prioridades en su vida.
- Conocer habilidades innatas y desarrollar otras.
- Lograr la autodisciplina y el autoaprendizaje.

AREAS A TRABAJAR EN EL PROYECTO PERSONAL DE VIDA.


Con el ánimo de tener un punto de partida para orientar o esbozar el propio proyecto de vida se propone considerar las siguientes áreas:
1. Área afectiva: manera en que deseamos satisfacer nuestras necesidades de afecto y pertenencia, nuestras relaciones íntimas y personales. Tiene que ver con dar y recibir amor, tener familia y una pareja.
2. Área profesional: planeación de la carrera o actividad laboral donde deseamos desarrollarnos en un futuro, aquí figuran objetivos como tener una ocupación, tener una carrera profesional y desarrollar ciertas habilidades en el trabajo, recibir capacitación y adiestramiento, obtener un estatus como trabajador, tener un negocio propio o llegar al grado máximo en la carrera.
3. Área social: se refiere a la forma en que nos relacionamos y proyectamos con los demás, tiene que ver con los amigos, la aprobación social y con hacer nuevas amistades.
4. Área espiritual: comprender la forma en que proyectamos nuestra vida interior, valores, ideales, creencias religiosas y la forma en que manifestamos nuestra religiosidad.
5. Área material: son los bienes físicos que deseamos tener en un futuro, los cuales pueden ser uno de los motivos por los cuales trabajamos y nos esforzamos, una casa, automóvil, ropa, calzado, viajes, diversiones, dinero, entre otros.

Para poder llevar a cabo un proyecto personal de vida es necesario:

- Tener capacidad para el autoaprendizaje (tener curiosidad por conocer temas nuevos y variados).
- Lograr el crecimiento personal (tener deseos de superación, de ser cada vez mejor).
- Desarrollar actividades intelectuales (desarrollar la inteligencia, la creatividad, el talento).
- Formar hábitos positivos (disciplina, el ahorro, la perseverancia, etc.).
- Analizar los valores personales (considerar los principios de moralidad, honestidad, generosidad, altruismo, etc.).
- Formar un estilo de vida propio (definir la clase de persona que quiere ser, cómo comportarse, cuáles serán, sus objetivos, etc.).

EL CONTROL DE LAS EMOCIONES.


Hemos oído muchas veces “controla tus emociones” y en demasiadas ocasiones nos hemos confundido el controlar, con el hecho simplemente de “ahogar nuestras emociones”. Esto es un error porque las emociones no son en sí mismas ni buenas ni malas. La que puede ser buena o mala es la respuesta. En todo caso, las emociones dan pistas que al analizarlas podemos lograr finalmente que trabajen a nuestro favor.

Algunos puntos de relevancia que vale la pena ejercitar para convertir los problemas o reveses en éxitos son:
- Sintonía de pensamientos e interpretaciones.
- Uso de frases motivadoras y diálogos internos constructivos.
- Sentido del humos.
- Relajación.
- Actividad física.
- Uso de técnicas de resolución de problemas.
- Apoyo en nuestro equipo de personas-soporte.
- Reapreciación de metas y establecimiento de otras nuevas.

DOMINAR LAS RELACIONES INTERPERSONALES.


El manejo de relaciones se divide en dos ámbitos. El primero lo constituyen las esporádicas y el segundo el de las relaciones en el tiempo. Ambas se establecen como un intercambio de cortesías, información sobre hechos, pensamientos, ideas, sentimientos y deseos, que deben armonizarse con el grado de sintonía de los dos interlocutores, estableciéndose claramente las fronteras de cada uno. Dentro de este marco de relaciones interpersonales algunas pautas que deben tenerse en cuenta son las siguientes:

- Separar las personas de los temas.
- Enfocar en intereses y no en posiciones.
- Establecer metas precisas de la negociación.
- Trabajar juntos para crear opciones que favorezcan ambas partes.

Solución de problemas y conflictos:
La toma de decisiones en la actividad policial no está exenta de situaciones de conflictos que requieren del conocimiento de elementos que permitan resolverlas con acertadas estrategias y relaciones humanas integracionistas. Por ello, al término de este curso, los participantes estarán en condiciones de manejar adecuadamente los conflictos, controlando las emociones negativas, disminuyendo la agresión y la ira, dominando el mal genio y aumentando los niveles de tolerancia.

Manejo de estrés:
Las tensiones que provocan el enfrentar y solucionar diariamente las eventualidades y cambios de la vida cotidiana, hacen que solo se concentre en el entorno y que nos olvidemos frecuentemente de nosotros mismos, en consecuencia se va agotando la energía interna que permite responder de una manera adaptativa a ellos. Con este tema se pretende en esencia, ofrecer algunas estrategias personales que permitan al alumno enfrentar mejor el estrés en su quehacer policial para desarrollar un mejor estilo de vida.

ESTRATEGIAS DE PREPARACION Y CONTROL DEL ESTRES.


Auto-preparación para enfrentar el estrés:
- Analice el origen o las causas que le originan estrés, es decir, identifique el agente estresor. Puede preguntarse: ¿Cuándo comenzó el malestar? ¿Dónde está el origen de este?
- Acepte la existencia del estrés como parte de la vida.
- Considere el estrés como un problema más a solucionar.
- Utilice las situaciones del estrés como oportunidades para mejorar como persona.
Trabaje sobre sí mismo:
- Tome descansos reconfortables.
- Garantice el tiempo para su recreación.
- Duerma las horas necesarias.
- Practique ejercicios físicos.
- Mantenga adecuados hábitos de alimentación.
- Ría, ría y ría, pues la risa suele ser un importante antídoto contra el estrés.

Enfrente el estrés de una manera racional e inteligente:
- Establezca prioridades.
- Defienda sus criterios con firmeza y actúe con independencia.
- No deje para mañana lo que puede hacer hoy.
- Evita las drogas y el alcohol.

Sírvase de las posibilidades que le brinda el entorno:
- Evite los sentimientos de soledad.
- Busque apoyo en otros intercambiando sus sentimientos, experiencias.
- Intégrese a un grupo y comparta intereses comunes.
“viva como si fueras a morir mañana y planifica como si fueras a vivir cien años”.